La relación con la comida
En Movêre Psicología estamos altamente especializados en el abordaje psicológico de aquellos aspectos relacionados con la alimentación.
Mantener una relación adecuada con la comida no siempre es fácil dado que en esa relación se ponen en marcha un conjunto de emociones, de creencias y de historia personal que pueden condicionar la normal relación con la comida.
Hablar de relación con la comida significa muchas veces hablar de la relación con una/o misma/o, con el cuerpo, con las situaciones de la vida que generan tal nivel de malestar emocional que es tratado de ser gestionado a través de la alimentación: bien produciéndose una sobreingesta o bien reduciendo la ingesta hasta poner en juego la salud.
En Movêre Psicología sabemos que los problemas relacionados con la alimentación suelen ser complejos y verse afectados por otros factores psicológicos como la relación con el propio cuerpo, la presencia de inseguridad o el miedo a perder el control en otras áreas de la vida .
Por ello, el abordaje psicológico que realizamos contempla la consideración de este tipo de dificultades desde una concepción multifactorial y siempre desde la evidencia científica actualizada y disponible de cada momento.


Si consideras que tu relación con la comida o contigo misma no es la adecuada en Movêre Psicología podemos hacer una evaluación del problema y realizar una intervención para restaurarla haciendo especial hincapié en el cuidado de tu salud y de tu bienestar emocional.
Atracones


A veces, puede darse una relación con la comida que consiste en recurrir de manera frecuente a la comida para aliviar algún tipo de malestar emocional experimentando una intensa falta de control sobre el acto de comer, a pesar de no estar sintiendo hambre fisiológica real.
En estos casos, hablamos de comer emocional cuando el acto de comer no va dirigido a reducir el hambre fisiológica sino a tratar de modificar o de escapar de algún tipo de emoción, generalmente vivida como desagradable.
Si esta pérdida de control es muy intensa podría tratarse de atracones de comida que, además de hacer experimentar a la persona emociones de culpa o vergüenza, podría contribuir a la aparición de otro tipo de problemas de salud.
Estos episodios, además del malestar y de la culpabilidad que suelen generar en la persona, pueden instalarse como una forma de afrontamiento inadecuada que con el tiempo inciden en la aparición de sobrepeso u obesidad.
Anorexia nerviosa
Podría suceder que frente al miedo ante la posibilidad de coger peso -por poco que fuera- se pusieran en marcha estrategias destinadas a evocar una restricción calórica, es decir, a reducir la cantidad de comida que se ingiere, saltarse comidas o a eliminar alimentos saludables que antes se consumían con normalidad.
La restricción calórica mantenida en el tiempo puede conllevar problemas muy graves de salud y a medio plazo la aparición de un elevado malestar psicológico.
Cuando se pone en marcha como una estrategia para reducir el miedo que genera la posibilidad de coger peso, estaríamos hablando de anorexia nerviosa.
La anorexia nerviosa es una alteración de la conducta alimentaria que puede llegar a poner en un elevado riesgo a la persona que la padece.
Este problema no es siempre visible. Más allá del estereotipo que ha surgido de medios de comunicación donde se relaciona la anorexia con un cuerpo extremadamente delgado, a veces, pueden darse casos donde no existe en principio una marcada pérdida de peso pero sí conductas relacionadas con alimentación y el cuerpo que pueden ser indicativas de estar frente a un problema incipiente de anorexia: la restricción calórica, los intentos frecuentes o intensos por perder peso, la pérdida de la menstruación o la presencia de un miedo muy intenso de relacionado con la posibilidad de coger peso serían algunos de ellos.
Abordar los problemas relacionados con la anorexia nerviosa no consiste solo en aumentar el peso corporal o en modificar la relación con la comida. Supone ayudar a nuestras pacientes a modificar los factores que les llevan a sentirse así siempre desde un respeto y un cuidado a la relación terapéutica irrenunciables.


Bulimia nerviosa


Los problemas de imagen y la insatisfacción corporal basada en un deseo constante por adelgazar, suponen un riesgo importante de desarrollar problemas con la alimentación.
Si para tratar de evitar la posibilidad de coger peso, porque este hecho es experimentado con un miedo muy intenso, se recurre a estrategias compensatorias como vomitar, usar laxantes, diuréticos o la realización de deporte intenso, después de que se han dado atracones de comida, nos encontraríamos ante un problema de bulimia nerviosa que puede tener importantes implicaciones para la salud física y para el mantenimiento del bienestar psicológico.
Además de la presencia de atracones de comida seguidos de purgas o compensaciones, la bulimia suele estar muy influida por problemas de regulación del ánimo, una fuerte inseguridad personal relacionada con el cuerpo o con la otras competencias de la persona o perfeccionismo, entre otros.
Abordar los problemas relacionados con la bulimia no consiste solo en modificar la relación con la comida o con las medidas compensatorias. Supone ayudar a nuestras pacientes a modificar las condiciones que les llevan a sentirse así. En Movêre Psicología estamos especializados en el abordaje de este tipo de problemas con la alimentación y podemos ayudarte.